Sé muy bien que este es un tema delicado y polémico, muchos no lo verán así, pero otros, como yo, sí.
La religión es un rasgo cultural, existen alrededor de 4200 religiones en el mundo vivas actualmente, y muchas más que han desaparecido. Podemos distinguir las religiones de la actualidad de la siguiente manera:
- El cristianismo (catolicismo, protestantismo y ortodoxia)
- El islam (suní y, chií entre otros)
- El budismo (theravada, vajrayana y mahayana)
- El hinduismo
- El judaísmo
- El shenismo (religión tradicional china)
- El sintoísmo (religión de Japón)
- Y muchísimas más que no nombraremos aquí porque sino la lista sería interminable…
Pese a toda la diversidad de creencias, al menos 1100 millones de personas alrededor del mundo, se consideran ateas. Con ateísmo nos referimos al rechazo de las creencias religiosas. En la actualidad, todavía existen estados que son ateos o antirreligiosos, hubo en la Unión Soviética y lo hay en China. Respecto a los estados laicos, son la gran mayoría del mundo, éstos son los «neutrales» religiosamente, aunque eso no es así en todos los casos ni del todo cierto, algo pendiente de corregir.
Decimos que es un rasgo cultural, ya que puede atribuirse a culturas, asi pues, podemos atribuir a la cultura japonesa el shinto, o a la china el confucianismo, pero no a la italiana. Esto resulta más que evidente, sin embargo, en nuestros tiempos, parece estar cambiando, principalmente al incremento del librepensamiento favorecido por los estados democráticos y a la globalización (un fenómeno del que podremos encontrar pros y contras)
Sobre cuál es la creencia verdadera, o si la hay siquiera no entraremos, ya que esto podría generar polémica. Pero sí plasmaré mi opinión respecto a la postura de los estados respecto a la religión. Un estado realmente laico sería el adecuado, uno que no favoreciese ninguna religión ni tampoco la despreciase.
Esto lo justifico debidamente de la siguiente manera: La religión, ha provocado en la historia del mundo suficientes conflictos civiles e internacionales como para que deba ser apartada de la política.
No puedo olvidarme de hacer una mención especial a los agnósticos. Puede que algunos no sepáis quiénes son, y podría ser incluso que algunos de vosotros lo fuerais. Los agnósticos son aquellos que simplemente no se atreven a lanzarse a afirmar sobre cuestiones religiosas porque reconocen que carecen de los argumentos necesarios para demostrar si los dioses o Dios, existen o no.
Acerca de cómo nos afecta la religión en la vida, a rasgos generales, podemos decir que, independientemente de las creencias, no hay duda de que es más fácil encontrar la felicidad y el bienestar a través de la religión (al menos si tus divinidades son bondadosas), ya que creer en la vida después de la muerte, o en la protección o el favor divino, pueden ser fuertes «anestésicos», por decirlo de alguna manera, ejemplo de ello es la meditación. Así lo demuestra un estudio realizado a nivel nacional según el cuál las personas religiosas recibían un impulso en la esperanza de vida de 9,45 años. Además, algunas religiones prohiben el consumo de ciertos alimentos o sustancias obligando a sus creyentes llevar estilos de vida más saludables, por ejemplo la abstinencia del alcohol, o no consumir drogas.
